La Escuela Infinita, es un libro que obliga al lector a reflexionar sobre sus ideas educativas y lo motiva a transformarse para bien.
De agradable lectura, cultamente escrito, nos hace pensar en una manera diferente de pensar la escuela, a cuestionar el accionar diario si no se vive aferrado a los duros y difíciles paradigmas que surviven en cada maestro.
Por momentos, uno llega a preguntarse si la utopía a la que nos enfrentamos en su lectura es posible de realizar en este mundo desigual y tan cambiante en que se vive hoy. ¿Será que esa escuela de todos y para todos que deseamos, y que el libro impulsa, puede lograrse con nuestros modestos recursos y las grandes aspiraciones?
Mi respuesta es que sí, o que al menos tenemos que intentarlo y que vale la pena.
La Escuela Infinita es eso, la guía para un infinito posible, que ilustra las bases de un futuro inevitable al que debemos llegar preparados y abiertos al cambio